Colegiales : un vaso de agua no se le niega a nadie.

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Ya se naturaliza este derecho en el ámbito gastronómico. Según las Naciones Unidas, el acceso al agua potable es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida. Esto tiene su correspondencia en la conocida frase: a nadie se le niega un vaso de agua. Pero en el ámbito gastronómico, este derecho está en duda.
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20/5/14

"Lo tomo como un ejercicio zen", dice Mariela Hort, psicóloga, que vivió un año en los Estados Unidos. "Allá en cada restaurante te sirven un vaso de agua corriente y me acostumbré. Ahora, cuando salgo a comer, pido agua de la canilla. A mis amigas les da vergüenza, pero si es lo que tomo en casa, ¿por qué voy a gastar $ 30 por una botella de agua mineral? Prefiero poner ese dinero en un vino mejor", dice. Y luego agrega: "Cuando pedís, casi siempre te dan agua. Pero a veces no les gusta y te traen un vaso chico con agua caliente y tremendo olor a cloro".

En la Argentina, la ley 14.050 de la provincia de Buenos Aires dice que todo local que venda alcohol (restaurantes, bares, discos) debe "contar con la provisión gratuita y suficiente de agua potable". Y la ciudad porteña promulgó en 2013 la ley 4407, según la cual el cobro del servicio de mesa incluye de manera gratuita 250 cm3 de agua por persona.

La polémica suma voces también desde la ecología, donde organizaciones como Mother Nature Network y Greenpeace acusan al agua embotellada de producir toneladas de basura y una mayor huella de carbono por sus envases descartables, sin lograr beneficios reales.

"Queremos promover un consumo de alcohol responsable. Y una manera es consumiendo más agua", dice la bartender Inés de los Santos, quien diseñó la carta de tragos de Peugeot Lounge. Así, apenas uno se sienta a la barra de este nuevo espacio palermitano, recibe un generoso vaso de agua gratuita, filtrada, con hielo y aromatizada con tiras de pepino o pieles de cítricos.

El primer bar en ofrecer agua en su barra sin que fuera necesario pedirla fue Doppelgänger, en San Telmo, comenzando una novedad que se convirtió en tendencia, y sumó lugares como Verne, Nicky Harrison, 878, Florería Atlántico y Victoria Brown, entre otros. "Es parte del buen servicio de la barra; te damos agua y cada vez que terminás el vaso, volvemos a llenarlo", dice Ezequiel Rodríguez, gerente de bebidas de Victoria Brown.

"Cuando abrí el restaurante, el menú del mediodía incluía agua filtrada gratis, la servíamos en botella en cada mesa. Ahora sólo abrimos de noche, con una propuesta más elaborada, pero si alguien lo solicita, seguimos usando ese botellón", afirma Antonio Soriano, creador de Astor Manduque Porteño.

De a poco, cada vez más restaurantes ofrecen agua gratuita de calidad. La hamburguesería eco friendly Dean&Dennys tiene en su salón un dispenser de agua fría para que cada uno se sirva a su gusto, con un cartel en el que avisa que el agua es filtrada. Crisol, con locales en Colegiales y en Palermo, sirve, a pedido, grandes vasos de agua helada que proviene de bidones. Y el café al paso Barrio Cafetero optó por tener en sus barras jarras de agua con hielo y vasos a disposición. "Es la misma que usamos para nuestros cafés -explica Rodrigo Rochas-, filtrada para que no queden rastros del sabor y el olor a cloro y los demás tratamientos que se le hacen para que sea totalmente potable."



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